Video que nos muestra como se ve la casa...

(gracias a "joefrphx" que lo subió a youtube.)

 

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Aunque he escuchado historias aterradoras acerca de ésta casa, acerca de la muerte de personas y después apariciones espectrales, que provienen de fuentes que no pueden ser confirmadas, escogí ésta historia que es mas creíble ya que se mencionan datos reales.. además que se puede observar el grafitti que hacen personas que van a éste lugar con diferentes motivos y no muy buenas intenciones, al estar ahi se siente una energía muy especial, así como las fuertes rachas de viento que son frecuentes ahi.. enseguida la historia..

La Casa de la Huasteca... Un médico, una hazaña y el olvido

Construida en el año de 1955 como un refugio por el entonces investigador y su familia, la casa se encuentra en la parte más alta del cerro, entre La cueva de la virgen y La pared de los gatos, rodeada de cerros imponentes, allí luce como una maravilla de la naturaleza, sin embargo es obra del hombre, de uno valeroso.

Aguirre Pequeño, destacó por sus varias aportaciones a la ciencia médica. Fue un científico y humanista originario de Hualahuises, que desde los ocho años conoció la necesidad de trabajar para ayudar a la familia, pero también supo que la educación era necesaria.

Así en 1932 finalizó sus estudios de medicina en la Escuela de Medicina de Monterrey, que había sido fundada por José Eleuterio González, ‘Gonzalitos'. Al mismo tiempo se empleaba como preparador de cadáveres en el Hospital Civil, adjunto a la escuela de Medicina, posteriormente fungió como catedrático de Ciencias Biológicas en el Colegio Civil.

Fundó las facultades de Biología y Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Pero lo más sobresaliente del científico es la auto inoculación (auto contagio) de la bacteria, treponema carateum, causante del mal del pinto, con lo que buscaba demostrar que este no era un mal benigno.

Paredes de recuerdos

Piedra a piedra, médico y familia subieron y bajaron la montaña innumerables veces al días, durante todos los días de cinco años, con la voluntad férrea de un hombre que no dejó de pensar en la obra de ‘Gonzalitos', así lo recuerda su hijo, el también doctor Eduardo Aguirre Cossio.

"Mi padre llevaba a cabo siempre su labor admirando al doctor José Eleuterio González y con esa misma motivación nos insistió a que construyéramos esa casa", dice.

"Después que mi papá lograra sobre llevar el mal del pinto, le gustaba seguir ejercitándose, teníamos varios terrenos en La Huasteca", narra mientras su vista divaga, "y un día estando en uno de esos terrenos tomó un block y mirando hacia lo alto de una montaña me dijo - recuerda hijo, no hay dificultad que resista los embates de una voluntad firme y de un trabajo continuo a favor de la justicia y el bienestar del hombre, subiremos este block hasta allá (la cima del cerro), será el primero de muchos con los que construiremos un refugio en el precipicio de esa montaña -, y así fue", acota.

La única vereda para llegar al lugar indicado y un burro que ayudó a la carga del material, fueron mudos testigos de los pasos de la familia Aguirre Pequeño. Treinta minutos les tomaba llegar al majestuoso lugar en donde buscaban construir tres niveles sólidos, incrustados en la montaña.

Cerca de la naturaleza

El doctor Aguirre no pudo ocultar la nostalgia al recordar los días familiares en el refugio.
"Esta construcción cumplió su misión en ese entonces. Mis padres pasaron ahí felices fines de semana durante varios años, con el privilegio de sentirse tan cerca del cielo y las estrellas", apunta.

El fin con la expropación
El sueño de fundador de la Facultad de Biología de la UANL, finalizó cuando la administración del entonces Gobernador Jorge Treviño, expropió los terrenos que pertenecían a Aguirre Pequeño, entre ellos la casa que durante años acogió los secretos y pensamientos del médico, afirma su primogénito.

"Jorge Treviño o el gobierno expropió parte de los terrenos que teníamos entre ellos la casa mi padre, le pagaron una cantidad, según informes de gobierno querían hacer de esta un museo", recuerda.

Agrega que en el último informe como Gobernador que rindió Jorge Treviño el Congreso del Estado ya había aprobado la construcción del museo en lo que era la casa del doctor, sin embargo, hasta la fecha desconoce porque no se ha realizado.

Refugio de ilusiones

Hoy en día los muros que abrigaron los sueños de la familia Agruirre Cossio visten de graffiti, y solo recibe las visitas de los curiosos, es una linda imagen postal.

"Es una lastima, mi papá luchó tanto por la medicina y por la gente, este era su santuario, y ahora ni siquiera abriga a montañistas", dice el doctor Eduardo, "me moriría feliz si ahí se hiciera un museo de historia natural", expresa.

"Pocos saben, pero incluso las paredes de esa casa son naturales, son pedazos de suelo natural que en la prehistoria se levantó, y se quedo en la montaña, es un lugar increíble, digno de atención", finaliza.

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